Cómo salir de esos pensamientos que no puedes evitar, rápidamente.

A veces estás  muy disperso o inmerso en un bucle de pensamientos limitantes y eso te impide disfrutar del presente.

Anoche leyendo a Ramiro Calle se me ocurrió un ejercicio genial para entrenar a la mente.

¿Para qué este ejercicio?

Para entrenar a tu mente en la concentración en el momento presente y en el disfrute, comenzando por unos segundos al día, hasta que lo hagas incosncientemente.
Para demostrarte que puedes elegir tu pensamiento con sólo una mirada, un gesto sencillo.
Para que aprendas fácilmente a relajarte y a disfrutar del momento presente en lugar de vivir suponiendo constantemente sobre lo que pasará mañana o reviviendo el ayer.
Para salir de la negatividad y entrenarte en un pensamiento más emocionalmente inteligente.

¿Cómo lo realizaremos?

Este ejercicio combina el uso de un anclaje de Programación Neuro Lingüistica con una técnica meditativa. Practícalo durante una semana completa

Dibuja cada mañana un punto en algún lugar de tu mano que veas constantemente, (mejor si cada día usas uno diferente para que tu cerebro no se acostumbre a verlo) por ejemplo, en el lateral de tu dedo índice izquierdo, en el pliegue entre este y el pulgar por la parte de arriba de la mano, en la muñeca… No es necesario que sea un punto muy grande pero si lo suficiente como para que lo veas.

Durante todo el día, cada vez que mires directamente ese punto, tócalo en ese momento ejerciendo una ligera presión o masaje, sin que te duela. Además tómate un par de segundos para inspirar aire por la nariz hasta que hinches tu barriga y expulsarlo por la boca, lo más despacio que puedas.

Haz tres respiraciones seguidas por lo menos, soltando el punto entre una y otra.
Esto es lo más importante: Mientras haces las respiraciones, aplica la disciplina de concentrarte en esos segundos en el momento presente.

¿Cómo me concentro en el momento presente?

Si te resulta necesario cierra los ojos, sino concéntrate en algo de lo que ves a tu alrededor al detalle. El vello de tus brazos, los colores del suelo, las muescas en la pared, el brillo de la sala, los detalles y matices de cualquier cosa o persona de tu entorno más cercano.

Es importantísimo que te quedes en el momento presente, por eso te enfocas en algo concreto para que tu mente no viaje a ayer ni a mañana durante las respiraciones.

Párate también a escuchar los sonidos y multi-detalles de todo lo que oyes, timbres, tonos, susurros, personas, animales, naturaleza, coches… lo que sea, descubre cuántos sonidos hay a la vez en ese momento en tu entorno a los que no habrías prestado atención de no pararte a ello.

Por último percibe tu cuerpo, sensaciones, roces, escalofríos, temperaturas, el aire entrando y saliendo por tu nariz y boca, llegando a tu tripa e hinchándola, el frescor o el calor del día, la superficie sobre la que estás de pie o sentado…

Y disfruta de todo ello con una sonrisa. La sonrisa es condición no negociable, si no sonríes el ejercicio no funciona así que sonríe.

¿Por qué es tan importante la sonrisa?

Trata de pensar en algo negativo mientras sonríes ampliamente ¿Qué es lo que te ocurre?

Excusas probables:

Nuestro cerebro encuentra más cómodo vivir a todo trapo de velocidad que pararse a disfrutar de estar vivo, básicamente porque estamos acostumbrados al piloto automático. Esto nos lleva a los bucles de negatividad, el estrés, etc…

Yo puedo demostrarte que ninguna de estas excusas es real pero lo mejor es que lo hagas tú.

Ahora mismo, pinta el punto en to mano, tócalo, concentrate en ese gesto y en lo que ves (salvo que cierres los ojos), lo que oyes y lo que sientes, respira tres veces profundamente con una sonrisa.

Ya está. Ya lo has hecho. Prueba a repetirlo entre 20 y 40 veces al día durante toda una semana. Estarás comenzando a entrenar tu cerebro en la presencia plena. Observa los resultados.

  • No tengo tiempo… : Tardas segundos
  • Se me olvida: Puedes obviarlo pero no olvidarlo, si te comprometes a hacerlo, hazlo. Es una semana de tu vida, cada compromiso que incumples contigo con excusas es una falla en tu confianza en tí.
  • No puedo sonreír en cualquier situación parecería tonto/a : Esta y otras creencias limitantes pueden acompañarte, estoy segura de que sabrás desmontar semejante frase…

¿Qué hay mejor que ver a alguien sonreír?

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