LAS OPINIONES DE MIS CLIENTES

 

“Marta sabe muy bien lo q se hace. Dispone de mil herramientas para ayudarte pero necesita de tú cambio interno para finalizar el proceso que buscas. Es constante e insistente y se involucra como la que más.” Almudena, Madrid

 

 “ATRÉVETE A QUERERTE

La distancia que hay entre un sueño y una meta es la que hay entre el querer ser y el actuar, entre el dejarse arrastrar por la vorágine del día a día y el dirigir tu vida hacia el destino que tú elijes.
Por el camino aprendes quién eres, conoces a la persona que hay dentro de ti, descubres el miedo, el valor, tu valía y aprendes a quererte a ti mismo. Aprendes a aprender, de otra manera, con otra actitud. Descubres que los límites están ahí no para frenarte, sino para superarlos, para convertirte en una mejor versión de ti mismo. Aprendes a sentirte mejor, a encontrar aquello que siempre habías anhelado sin saberlo, sin concretarlo. Aprendes que el destino que te marques es sólo una excusa para recorrer el camino y conocerte a ti mismo, superarte.
Y junto a ti, ayudándote a no perder el camino, animándote a elegir tu destino, encontrarás a Marta.
Todos somos dioses en estado de crisálida. Todos somos un diamante en bruto que se talla a sí mismo. Aprende a hacerlo. No estarás solo. Marta te ayudará a que consigas extraer de ti la mejor versión de ti mismo. Atrevete: protagoniza tu vida”  BORIS LAURENT, Munich

“Realizar una etapa de crecimiento personal con Marta, ha sido un lujo, un placer. Aunque antes de empezar yo ya venía de haber hecho un trabajo previo y tenía algunas cosas claras, había otras que necesitaba redescubrir y afianzar. Sobre todo necesitaba valorarme y quererme más. Maximizar todo lo que hay en mi interior, más que en el exterior.

Pasear con Marta por todas mis entrañas ha sido un proceso doloroso (pero de ese dolor del bueno, que escuece pero gusta a la vez) y bonito. Poco a poco, notamos juntas como iba creciendo mi dimensión como persona y como el enfoque que le queramos dar a las cosas cambia todo.

A día de hoy, estoy muy contenta habiendo hecho este proceso. De vez en cuando, aparecen pequeños detalles cotidianos en los que noto un cambio de mi yo de antes al  yo de ahora y que le debo a Marta.

Una gran aventura adentrarse en este proceso con esta gran persona. No lo dudéis. Sólo podéis ganar.” BEGOÑA, París

“Quiero explicar en pocas palabras que ha supuesto para mi un proceso de Coaching con Marta.
 
Sencillamente, me ha permitido conectar con mi ESENCIA, con la mejor versión de mi mismo a cada momento.
 
Su acompañamiento me ha facilitado tomar conciencia de hacia donde quiero dirigirme, me ha enfocado hacia aquello que me cuento internamente y me permite conseguir lo que quiero o me aleja del propósito que busco.
 
Marta a logrado que mirase mis recursos y eligiera el más adecuado a cada acción dirigida para lograr mi META. Ha conseguido que me ponga en marcha, ACCIÓN es el resumen del proceso, hacer cosas y no quedarme sólo en pensamientos. El camino recorrido desde donde estaba hasta donde quería llegar ha sido fabuloso, cargado de motivación y sentido de logro. Cuando alcance lo que necesitaba, cambiarme de País, supe saborear y experimentar lo que significa ser el protagonista de mi vida. Gracias Marta.” FELIPE, Francia

 

“Inicié con Marta un proceso de coaching en el que sentí que por fin YO iba a tomar las riendas de mi vida. Tantas responsabilidades laborales y familiares me impedían prestarme atención a mi misma, a mis proyectos, a mis sueños.Marta me ha ayudado a respetar los silencios que nos hablan y nos dicen “escúchate”, me ha ayudado a ver cómo las cosas que nos decimos a nosotras mismas nos condicionan la vida y determinan nuestra felicidad, me ha ayudado a quitarme miedos que me hacían sufrir, me ha dado claves para mandar mis limitaciones a paseo, me ha ayudado a cambiar lo imposible por probable…todo ello sin juicios, sin obligaciones , sin expectativas de nada…

Durante el proceso en el que te trabajas pensamientos, hábitos, y actitudes personales, es muy fácil sentirse juzgada, sobre todo por una misma…pero Marta me ha acompañado durante el proceso de coaching con una dulzura y cariño especiales…ha conseguido que me dé cuenta de que siempre puedo estar conmigo misma y escucharme, ahora me quiero y me cuido un poco más, y sobre todo me digo cosas más bonitas.

Finalizado el proceso de coaching, estoy más que satisfecha porque he recogido muchas cosas que forman parte del mismo (objetivos,planes de acción, prevenir las limitaciones…) y yo también he sembrado muchas cosas que van a seguir alentándome en mi día día para conseguir mis sueños, pero sobre todo creo que he tenido muuuuuuucha suerte al tener a Marta como acompañante, ya que ella , con su estilo, con su forma de escuchar, de proponer, de alentar,de reír , de comprometerse, de mirar… ha sido sin duda la luz para que germinaran mis semillas interiores. 

Gracias Marta, ahora me cuido cada día y ya empiezo a florecer.” PATRICIA, Asturias

” Marta es especial. Es la mejor persona que conozco.
La persona de la que hablas al resto por lo que supone la suerte que tengo de contarla entre mis amigas, la persona que sorprende y la que te cautiva.
La admiro, tiene una sonrisa que te enamora y desprende una cantidad de paz que no podrás hablar con ella sólo una vez.te llena cada conversación y el cariño de sus palabras. Te engancha.
Si hablas sólo una vez con ella no querrás dejar de hacerlo porque cuando entra en tu vida no quieres que salga nunca. Sus ojos te iluminan, te escuchan y te hablan.
Nunca te juzga, no te dice lo que debes o no hacer…..no lo necesita, te pregunta….ve mi interior y me lo muestra. Destruye las barreras que nos auto ponemos y ella las destruye sin palabras y ese cielo cubierto de nubes se convierte en un horizonte iluminado y despejado. 
Le puedo contar todo porque no me juzga, no cambia lo que piensa de mí, me sigue queriendo, me sigue escuchando, me sigue aportando paz y comparte la riqueza emocional que tiene. Es grande por dentro. Tiene un corazón que no le cabe. Lo más grande y sorprendente de todo es lo dispuesta que está siempre para escuchar. Escucha incluso el silencio que desprendo, las miradas…..es capaz de leerlo todo.

¿Cómo puede ser que en cada conversación que tenemos cuando cuelgo me siento más feliz?
Me has ayudado a… 
No ver el vaso medio vacío, sino medio lleno.
A aprender que cada experiencia me enriquece.
A aprender que las cosas buenas o malas pasan por algo y debo aprender sobre ellas y agradecer que hayan pasado.
A pensar en el momento en los próximos 10 minutos y a afrontar las cosas en el momento en que pasan y no momentos antes de que pasen…..porque malgasto mucha energía.
A rebajar mis filtros de juicio hacia el resto y hacia mí misma.
A pasar tiempo conmigo misma.
A aprovechar todas las experiencias, las de cada día, las de cada momento.
A no pensar en “debo” sino en “quiero”, en no ponerme a llorar sino buscar soluciones y a pensar en las consecuencias y las causas para arreglarlo.
A darle la justa importancia a lo que la tiene…..” 
DIANA HERNANDEZ, Madrid

“No hace falta andar muy espabilado por la vida para darnos cuenta cuando una persona tiene algo distinto; es alguien diferente y especial que está llamada a hacer algo grande con su mente y con su corazón. Es esa forma de ser y de ver la vida que te hace pensar que quizás tú te has equivocado de planeta. Marta es pura luz, única e irrepetible cuando ilumina, un sol en la playa o un faro en medio de una tempestad en la noche, da igual.

He tenido la gran suerte de ver iluminar una sala oscura o alegrar todo un vagón de metro con su sola presencia, con el único y grandioso poder de su mirada y de la calidez de su voz. Personas así no pasan desapercibidas por el mundo y todos deberíamos tener el derecho de poder contar en algún momento de nuestras vidas con personas así, porque siempre habrá un antes y un después de ese momento y todos tenemos el sagrado derecho, incluso obligación, de intentar ser mejores personas.

Recuerdo una contestación genial de Marta cuando un amable taxista con ganas de charleta que le llevaba a la estación le preguntó, “y tú a que te dedicas, guapa?”. Y sin dudarlo un instante ella respondió con una gran sonrisa y apoyándose en el asiento del copiloto …”yo ayudo a la gente a conseguir sus sueños”.

Esa es Marta” PACO COLILLA.Madrid

“Conversar con Marta ha supuesto para mi una reorientación de mis pensamientos, ponerle un nuevo orden a mis ideas, priorizando en aquello de mayor valía en cualquier ámbito de mi vida.
 
Hablar con alguien que no te va a juzgar, que no va a opinar de tu vida o intentar solucionar tus problemas es algo diferente, su papel en mi vida ha sido orientarme y ayudarme a encontrar mis puntos fuertes, reforzando mis pensamientos en momentos de debilidad, me ha ayudado a ver que no necesito estar en constante terapia para que mi vida funcione porque me ha dejado las pautas a seguir muy claras.
Esta experiencia ha sido única porque ha pasadonde ser una muy buena amiga en quien encontré apoyo en momentos de flaqueza a ser una orientadora de mi energía positiva espectacular.
Paso a paso, voy consiguiendo mis objetivos”“actúa como si el fracaso fuera imposible y tendrás el éxito asegurado”
“Todo lo que la mente puede concebir, se puede lograr” JENNIFER PINTO, Madrid
“Marta es un volcán de energía, amorosa, contagiosa y orientada la acción”
Sabe sacar lo mejor de mi. A veces si estoy triste o confusa aporta claridad con su punto de vista y me hace volver a mi centro teniendo en cuenta mis valores, mis puntos fuertes, que a lo mejor ni siquiera yo había visto y siempre lo hace desde un grana cariño, de una forma dulce y con un entusiamo contagioso” KRISEN S. Madrid

 

“Lo primero que vi de Marta es su sonrisa, esa sonrisa generosa que inunda
Todos nuestros encuentros, acompañada además de su dulce mirada.
Sólo esta presencia ya te hace sentir tranquila y arropada, características que
Son vitales para la nueva trayectoria que Marta comienza y que, sin duda, va a
Desempeñar con una dedicación, conocimiento y vocación absolutas, obteniendo un
Éxito rotundo en todo lo que haga.
Marta es una persona llena de vibraciones positivas, que transmite confianza al
Instante y que te reconforta con su seguridad cuando habla. Cualquiera percibe un
Crecimiento a su lado pues el aprendizaje con ella es continuo, y su cercanía en el trato hace que te sientas “como en casa”.

Te doy la bienvenida a este apasionante mundo de la Facilitación para el bienestar Personal,
Deseándote todo lo mejor, que estoy segura vas a conseguir.”

Un fuerte abrazo Marta, ESTHER REAL. Madrid

“Estaba en un momento muy bajo a todos los niveles. Perdida, sin salida de ningún tipo, sin expectativas y lo peor de todo, sin una pizca de autoestima. Nunca sabes lo mal que puedes querer a alguien, hasta que descubres que ese alguien eres tú mismo.

Por desgracia, la familia, la escuela, el trabajo, la sociedad… refuerzan ese sentimiento como algo correcto y como un dogma inamovible: nos enseñan que en esta vida lo correcto es sufrir, que unos tienen la buena estrella y otros seremos “los estrellados”, nos llaman, y que frente a eso NO SE PUEDE HACER NADA.

Pero un buen día, cuando uno ya casi no sabe ni mirarse al espejo descubre a Marta. Alguien que te asegura que dentro de ti existe una versión estupenda, productiva, capaz y que puedes incluso llegar a adorar.  Cuántas veces oímos que debemos coger las riendas de nuestra vida, y sin embargo, ni tenemos fuerzas para agarrarlas ni sabemos cuáles son los cabos que debemos asir. Marta es esa persona que te los enseña. A base de preguntas tú te vas descubriendo a ti mismo. Descubres cual es la rienda que quieres verdaderamente agarrar con fuerza y no soltar, así como aquellas que ya no hacen más que estorbar en tu vida y que te empeñas en tener ahí molestando, desordenadas y que definitivamente debes apartar ya.

Lo que nos atormenta no es si el camino es largo o difícil, lo que nos desespera es que realmente no sabemos cuál es la dirección que debemos tomar. Uno debe salir del laberinto para mirarlo desde arriba y poder trazar la salida, desde dentro es muy difícil. Uno descubre también que en este camino tiene derecho a dejarse caer sin sentirse un fracasado. Es muy bueno descansar, llorar, quedarse a solas un momento con uno mismo que es maravilloso y luego levantarse y seguir remando. La madre de una amiga mía siempre me dice que en esta vida, tan bueno es reír como llorar, y yo digo que no solamente es bueno, sino que si está inventado será para algo. Uno tiene derecho a vivir las alegrías con la misma intensidad con la que sufre sus penas. 

Comencé mi andadura sin trabajo, sin esperanza, sin nada de cariño por mi persona  y dando muy poco valor a lo que tenía y a lo que había conseguido hasta el momento. Demasiadas ramas en mi camino, demasiada desorientación… Conozco a Marta y me da dos herramientas: un hacha para cortar las ramas que no hacen más que interrumpirme el camino y una linterna para alumbrar el sendero cuando se ponga oscuro. Hoy, todavía sin un puesto fijo (ni falta que hace) tengo claro hacia dónde puedo caminar y estoy satisfecha con

todo lo que he conseguido y aprendido en este camino que me ha sido tan pedregoso y que tantas heridas me ha hecho. Tengo mi propio grupo de música donde saco lo mejor de mí misma, características como constancia, entusiasmo, liderazgo, creatividad, energía… Cosas que eran tan contrarias a mí que todavía no me puedo creer que estuviesen dormidas adentro. Las relaciones con mis allegados han mejorado en un 100% y el camino, aunque sigue siendo pedregoso (¿por qué no?), lleva la luz del sol que me ilumina y el frescor de la lluvia que me regenera. No existe el error sino el aprendizaje y todo lo que sucede, a mal que nos parezca hoy, no es más que parte del sendero que nos lleva a donde queremos ir, y todo pasa en el momento que tiene que pasar. Disfruta del camino, si sólo miras adelante probablemente no veas más que un horizonte borroso, pero a los lados hay cosas maravillosas que te estás perdiendo, personas que no estás disfrutando lo suficiente y a los que probablemente les estás privando de la maravillosa persona que eres.

Date cuenta, que si realmente llegas a esa ansiada meta que persigues y en la que gastas tantas energías, aún no sabiendo muy bien cuál es esa meta, lo que te llevarás serán todas las anécdotas y todos los recuerdos que hayas recogido en tu sendero. No te lo pierdas, mereces disfrutarlo. Quizás en toda esta película, lo más importante es ser conscientes de quién es el verdadero protagonista de nuestra propia vida. Dejar ya de ser unos meros figurantes de otros. Hoy es el día, ¿por qué aplazarlo?

Solo me queda hablaros un poquito de Marta, y de ella sólo puedo decir que es una persona espléndida, atenta, amable y muy paciente. Uno se llega a sentir culpable de tenerla tanto a su lado y de acaparar tanta bondad. Muchas gracias por todo Marta, sabes que hoy por hoy, eres mucho más para mí que una coach. Enhorabuena por este proyecto y mucha suerte de corazón, te la mereces.” NATALIA OTERO, Galicia

“Marta es una gran motivadora.

Le gusta su trabajo y se nota. Lo transmite. Vale para ello.

Estuve con ella en grupo de recuperación de coodependencia que formó, y aunque no llegué a terminar el programa, la verdad que fue una experiencia para mí, inolvidable. Aprendí muchas cosas. Mi autoestima subia a medida que pasaban los meses, a pesar de que mi inconsciente me intentaba sabotear. Ella es un ejemplo a seguir. Da muchas herramientas que a mí me han funcionado, y me consta que a más gente también.
 
Su entusiasmo por su trabajo, su forma de ser tan especial, sobre todo lo que transmite, el conocimiento, su energía… te llega. A mí me llegó. Con ella encontré muchas respuestas, aprendí muchas cosas, aprendí a conocerme mejor, a entender a la gente que me rodea…
 
Es muy creativa, entusiasta, de gran carácter, pero sobre todo, motivadora 🙂 🙂
 
Qué mejor ejemplo que una persona luchadora que se aplica lo que le ha funcionado y lo proyecta en su trabajo… pues así es Marta.

Ha conseguido con su conocimiento y su buen hacer, lo que en 14 años no han conseguido todos los psicologos y psiquiatras en todos esos años. ¡¡¡Doy gracias al universo, a Dios Todopoderoso por ponermela en mi camino!!!”
Gracias Marta ❤❤❤✨✨✨✨✨ ” MARTA NARANJO,Madrid

Testimonio opinión coaching“El principio

“He dejado a don “Fransisco” definitivamente” nos comentó mi amiga y compañera de trabajo un día de Enero en el café. Don Fransisco era su psicólogo argentino con el ella llevaba meses psicoanalizándose (“El por qué) pero que ya era labor interminable (¿para qué?). Al cabo de pocas semanas ella venía radiante a trabajar, con bolsas de garbanzos, libretas y bolígrafos de colores, una amplia sonrisa que era impensable ver las semanas anteriores (ahora lo entiendo ya que se estaba empezando a enamorar, a enamorar de sí misma) y hasta los negros y oscuros de su vesturario habían cambiado por verdes lima y rosa palo. Un cambio, un gran cambio en su ser completo. “He comenzado a trabajar mi proceso de coaching personal” Y te va muy bien es lo que yo pensé. Enseguida le pedí más información, yo siempre ávida de curiosidad. “¿Quién es tu coach?” “Yo quiero experimentar un cambio así” “yo quiero irradiar esa felicidad interna”.

Yo en febrero de 2014: Lloraba, lloraba por los rincones escondida del mundo, me sentía inválida, inútil y todos los in que cada día iba añadiendo como cucharadas de azúcar al café. Hastiada de visitar médicos y terapeutas sin que ninguno lograra llenar con recetas mi vacío y mi incomprensión. Ahora me doy cuenta y es que yo no estaba enferma.

Tenía (y tengo) el trabajo perfecto que era lo único que daba estabilidad a mi vida, amigas perfectas (que cada vez son más), mi familia me adoraba (y me adora) y yo ¿dónde estaba yo en esos momentos? Llorando en el sofá de un piso oscuro, los vecinos de arriba: mis padres. Ni siquiera podía llorar a gusto porque mi madre me escuchaba y bajaba rápido a consolarme y ver qué iba mal. Un año sin parar de llorar cada vez que me quedaba sola, no era sistema de vida. “Esta niña está enferma, depresión o algún mal de esos modernos… esta niña no puede estar sola, esta niña necesita ayuda”. Enferma, inválida necesitada de cuidados.

Ahora me doy cuenta ¿cómo iba la gente a pensar otra cosa a creer en mí si no yo misma creía ni confiaba en mi propio potencial, si yo misma me veía como enferma, inválida y necesitada de cuidados permanentemente?

Primera sesión de coaching: Previamente había contactado con mi  coach via e-mail. Ella accedió a concederme una primera sesión aunque en realidad ninguna de las dos estábamos convencidas de lo que iba a salir de allí. Yo no estaba segura de por qué contacté con ella, quería ser feliz y estaba enferma.

Para no llorar por los rinconces había decidido inscribirme a multitud de actividades para ocupar mi tiempo libre: yoga, pilates, talleres diversos, cursos de formación…. Y por qué no el coaching podría ser una actividad nueva y placentera con la que llenar mi vacío. Sin tiempo para mí y mis necesidades, la plancha, la comida, los recibos… de todo se encargaban mis padres. Yo era inválida y necesitada y tenía que desarrollarme profesionalmente y triunfar en lo que me gustaba hacer que entonces sólo era mi trabajo. Ahora me gustaría triunfar en hacer la mejor tortilla de patatas y ser la mejor bailarina de swing, lo que cambian las cosas en unos meses con la reprogramación de la mente.

Volviendo al primer día. Mi coach: “no veo qué puedo hacer por ti. Dices que estás enferma y yo no soy un médico. Dices que estás bien con lo que haces pero ¿qué es lo que buscas?. La primera sesión fueron preguntas que sólo yo podía responder. Preguntas a las que sólo yo podía dar respuestas. Después de casi dos horas de trabajo introspectivo conseguimos definir mi objetivo, a lo que iba a estar enfocado mi trabajo en los meses posteriores.

Como ella me contó si mejora un aspecto de tu vida mejorará todo lo demás. Efectivamente lo pude poner en práctica casi desde esa misma sesión.

Había estado un año entero llorando, un año entero sufriendo porque jamás iba a conseguir mi independencia total en la vida (no mi soledad). Un año después y un  proceso duro (pero placentero) de trabajo de coaching por ambas partes estoy escribiendo desde mi nueva casa con una gran sonrisa en la cara.

El objetivo: Después de alcanzar mi objetivo pienso que el objetivo último es alcanzar el bien-estar. Da igual que quieras ascender en el trabajo, encontrar pareja, encontrar tu autoestima, viajar, conocer gente… cada uno busca su felicidad, tiene deseos anhelos, intenciones pero y ahí es donde entra el coach en este momento no tiene las herramientas necesarias.

Las herramientas necesarias: Que son desde sonreír frente al espejo cuando te levantas hasta tener la valentía de ir al despacho de tu jefe y decirle asertivamente que no puedes seguir ese ritmo de trabajo. En mi caso las herramientas estaban bien escondidas en mi cabeza aunque cada semana durante el proceso descubría algo nuevo. Aplicar el mismo sistema de control o mejor consciencia para la economía, la alimentación, el ocio… Cada semana con mi plan de acción iba dando pasitos, subiendo la escalera de caracol que me llevaría hasta el siguiente piso. Para subir los siguientes pisos han evolucionado tanto las cosas que ahora puedo subir en ascensor.

Gracias a mi coach redescubrí (no eran cosas nuevas para mí pero nunca les había prestado demasiado interés) la PNL, las inteligencias múltiples, las afirmaciones positivas de Louise L. Hay y cada día desde que me levanto tengo un pensamiento positivo para conmigo. También me encontré con mi niña interior, comencé a escucharla. En lugar de mirar el pasado con frustración y rabia, cogía a mi niña, la abrazaba y curaba sus heridas con cariño. Esta niña al igual que las afirmaciones forman parte ahora de mis rutinas cotidianas tanto como lavarme los dientes o cepillarme el pelo.

La herramienta principal es uno mismo. Nosotros somos lo que hemos decidido crear, lo que hemos decidido creer. Todo es posible y sólo hay que creerlo. Siempre habrá días malos, momentos de inestabilidad, pensamientos fugaces de impotencia… pero dejarlos pasar, son parte del aprendizaje y los momentos agradables los superan con creces. Lo mejor de todo si tú estás bien los demás se miran en tu espejo y te hacen sentir todavía mejor.

La magia: “Marta, esto es magia” Le dije a mi coach en la tercera sesión. “No, bonita. Se llama PNL” me contestó ella.

Sería tarea ardua para mí en estos momentos explicar la programación neurolingüística con mis conocimientos actuales pero a mí me gusta llamarlo magia.

Procesos que tienen que ver con la alquimia y la transfomación. ¿Por qué de repente un día desde que te levantas hasta que te acuestas todo es perfecto? El único inconveniente de todo esto es emborracharse con tanta felicidad pero las herramientas ayudan a gestionar esos momentos para evitar la resaca posterior.

Con la reprogramación encuentras respuestas, encuentras soluciones, encuentras gente, encuentras caminos… todo parece sacado de un cuento de hadas donde los problemas y nudos son desafíos que te ayudan a estar despierto, a estar alerta pero siempre con ganas de seguir viviendo porque la vida es para vivirla.

Hoy (agosto de 2014): Siento que me queda mucho que seguir aprendiendo y por lo que seguir luchando. No es una lucha violenta es la lucha por la superación, la lucha frente a los pensamientos negativos, les venzo y les perdono.

Siento que he madurado más como persona en los últimos seis meses que en mis últimos seis años y es porque he actuado, he estado viviendo, he estado viva y mi intención y deseo es seguir haciéndolo.

Ahora a veces siento ganas todavía de llorar pero no lloro. El llanto es sustituido por la búsqueda de soluciones y tengo medios como la escritura en mi diario emocional, mi sesiones de mimos a mi niña interior, el cuidado personal físico y mental y sentir que yo soy responsable de lo que me ocurre de una u otra manera.

En determinados momentos siento la necesidad de acudir a mi coach, ya no en búsqueda de soluciones sino para contarla lo bien que lo estoy haciendo. Estoy tranquila y siento que todo con más o menos tiempo tiene su proceso.

Siento que no tengo razones para sufrir ni pasarlo mal porque mi vida es maravillosa tal como está y yo soy la dueña de ella. Yo soy la que me tengo que cuidar, dar ánimos, alentar y buscar mi propia felicidad. Eso nadie lo va a hacer por mí. Yo hoy creo en mí.

Agradezco todo lo que me sucede, agradezco siempre.

Mis afirmaciones personales al finalizar mi proceso de COACHING

–          Tengo responsabilidades, no tengo culpas

–          Existen diferencias de caracteres y pareceres y todos son válidos

–          Cada día me encuentro con preguntas sin respuesta que sólo el Universo es capaz de transformar en hechos consumados con el recurso llamado tiempo y el ingrediente secreto: la voluntad individual y colectiva.

–          Voy por la vida valiente, anhelante, deseosa, hambrienta de vida.

–          Quiero vivir. Deseo vivir en plenitud. Elijo mi forma de vivir

–          Yo soy dueña de mis actos. Espero, actúo. medito, reflexiono y pregunto. Me pregunto, pregunto al Universo, pregunto al azar y siempre ¿para qué…? Olvidados por siempre los ¿por qués?

–          Soy feliz en mi propia y auténtica felicidad que yo misma soy quien construye cada día, cada momento, cada instante.

–          Si me amo, me valoro, me cuido, me quiero y me respeto aprendiendo de cada experiencia mi día a día es un paraíso, un cielo eterno donde y cuando todo es perfecto y todo sale bien.” AGUEDA IGLESIAS, Madrid

lola“Llevo unos 20 años con esclerosis múltiple, he tenido 3 brotes fuertes, dignos de mención y unos cuantos más, menos intensos, que apenas interfirieron en mi vida.

A lo largo de estos años me he ido dando cuenta que estos brotes me han visitado en el momento más oportuno, casualmente, aparecieron después de un acontecimiento importante en mi vida que me sobrepasaba.

Afirmo sin ninguna duda, que la esclerosis múltiple ha salvado mi vida. Gracias a ella he conocido y me he planteado aspectos de mi vida y de mí misma, que de otra forma, seguramente habrían pasado inadvertidos.

El primer brote fue un pequeño sobresalto. Ocurrió más o menos cuando empezaba mi carrera laboral, y terminaba la de estudiante. Yo apenas sabía que tenía esta enfermedad, la llamaron la primera vez: placas desmielinizantes, me la habían diagnosticado unos pocos años antes, pero desconocía totalmente su posible alcance, a pesar de que mi hermana, era médico y me lo había explicado.

La verdad es que por aquella época, yo estaba histérica, descontrolada, ansiosa…; sí, exactamente esos son los adjetivos que mejor podrían definir mi estado por aquella época.

Era joven, con la carrera finalizada, con un estupendo novio, aparentemente muy feliz…; “con todo”, habría dicho mucha gente.  Recuerdo al médico diciéndome para consolarme del susto, “no tienes ni más ni menos que una enfermedad crónica que se llama esclerosis múltiple…” y esa fue la primera vez que oí el nombre de mi nueva compañera.

En esa ocasión afectó a la parte superior de mi cuerpo, especialmente las manos. Si yo pretendía escribir algo, ella jugaba con mi mano; hacía sentir agotados mis brazos; sujetar la barra de labios era todo un triunfo y  no hablemos del cigarro, pues me lo tiraba cada vez que lo cogía. Sentía que no era yo la que controlaba mis movimientos. Y me doy cuenta de una cosa: a mis brazos les ocurría lo mismo que a mi desde hacía unos años hasta entonces ¿Quién había estado dirigiendo mi vida?

La verdad es que aquella Lola se encontró con el brote, justo cuando más lo necesitaba. Pues con él consiguió, que los demás se volvieran como más tolerantes, como si tuviera de alguna manera, un permiso especial para equivocarse, sentirse triste, cansada, decir y hacer cosas a los demás que no se hubiera permitido jamás.

Por otro lado fue una forma de decir ¡basta!. Sentí como si el brote me cogiera por los hombros y me zarandease para frenarme; por lo que me atrevo a pensar, que aquella vez me salvó de haber tenido otra enfermedad más drástica y cruel.

¡Pero qué peligroso es sentirse reconfortada con una enfermedad!. Es algo que he descubierto con los años y confieso que incluso podría decir que he llegado a disfrutar de autocompadecerme. Y si profundizo aun más, pienso que tengo, en cierta forma, adicción a la propia enfermedad.

Empecé entonces, a buscar respuestas… y además de dejarme cuidar por los neurólogos, necesité cuidar mi mente. Así, mientras unos se encargaban del cuerpo, los otros lo hacían del alma, también enferma.

Por mi cabeza entonces comenzó a aparecer una idea, al principio era tan solo una lejana duda que, tímidamente me decía que yo había llamado a la enfermedad.

La segunda vez, yo tendría unos 30 años estaba felizmente casada, con mis dos niños pequeños, sanos y bonitos, con un trabajo, y horario estupendos que me permitían llevarlos al cole y recogerlos a su salida. ¿Qué más se puede pedir? Entonces, mi compañera de vida, llamó de nuevo con un poco de más contundencia a mi puerta, justo, cuando yo ya me había olvidado de su existencia. En esta ocasión, me paralizó el cuerpo desde las costillas hasta los pies.

Pero me da la sensación, de que otra vez apareció para ayudarme, en secreto, eso sí, pues solo conocíamos la verdad ella y yo.

Me sentía muy sola con dos niños pequeños y mi marido viajando todo el tiempo; Los problemas con mi jefe, que me estresaban y llenaban de ira. Todo esto hacía que estuviera en un estado constante de angustia y tristeza. Creo que me vino muy grande el tema, y lo peor es que fingía, una vez más, que todo iba bien y no ocurría nada, simplemente tenia que sacar un sobresaliente en ser perfecta  como, madre, esposa, hija, hermana, trabajadora…¡Dios qué enorme losa!. Necesitaba gritar: ¡¡Socorro!! , pero yo no era consciente, tuvo que ser ella la que me alertó. Yo sencillamente me oculté, otra vez, tras mi compañera.

Mientras, la persistente idea volvía a aparecer dentro de mí. Iba cogiendo más fuerza y forma: “Soy responsable de lo que está pasando, parece que de alguna manera yo provoco que venga la enfermedad en mi ayuda”.

La tercera vez fue hace 5 años, cuando murió mi padre. Una vez más, a raíz de los conflictos reales que surgieron a mi alrededor, estaba fuera de control, no me atrevía a solucionarlos, solo sabía tragármelos. En mi interior se fueron enmarañando, creando una bola cada vez más grande, que me oprimía el pecho y me producía mucho dolor y angustia.

Pero la llamada de atención de este brote, fue más intensa.

Me paralizó todo el lado izquierdo del cuerpo e inutilizó las piernas por un tiempo. Además de dejarme para siempre unas cuantas secuelas, con las que hoy convivo. Quizás como recordatorio de que de que he de aprender a mirar hacia dentro, a escucharme, y a parar cuando sea necesario.

Honestamente, he de reconocer, que me he pasado la vida sintiendo  pena de mí misma; aterrorizada por el futuro; por lo que no me he propuesto objetivos con el pretexto de que estaba enferma…

Pienso que solo eran excusas para no pelear, ni esforzarme en llevar a cabo mis pequeños mis sueños. La enfermedad me ha venido muy bien para relegarme de mis obligaciones.

Pero después de muchos años de reflexión, se me ocurren preguntas como: ¿Qué tiene que ver estar enferma, con dirigir toda tu energía, ilusión, y deseos hacia tus metas? ¿Qué tiene que ver con buscar la felicidad? ¿Qué tiene que ver, con  quererte y respetarte a ti misma como mereces? Parece que pretendía echar la culpa a la esclerosis múltiple de dejar de pensar, de disfrutar de todo lo bueno que tenía, de soñar, de amar, de buscar la felicidad…

Ahora me vienen a la cabeza lecturas sobre mi patología, donde se repite constantemente el comentario: “aparece esta enfermedad cuando todos tus proyectos vitales están empezando, y de alguna manera los trunca”. Qué triste idea, y lo peor que me agarré a ella.

Yo pienso que tener una enfermedad crónica debe hacer que te replantees tus objetivos, no que los descartes. Lo único que ocurre es que tienes que saber cuáles son tus limitaciones y adaptarte a ellas. Es decir como todo el mundo, estén enfermos o no.

Pero para llegar a estos pensamientos he necesitado muchos años de reflexión, terapia, y lectura.  Han significado mucho el ir tomando un papel activo para con mi enfermedad, y de paso para con mi vida. He ido decidiendo yo, ni los médicos, ni familiares, yo y solo yo he ido aprendiendo a llevar las riendas de mi vida, dándome cuenta por primera vez, de que yo soy la única responsable de ella.

Así es como he conseguido dejar de padecer la enfermedad y pasar a convivir con ella. He dejado de negar mi enfermedad, y luchar en su contra, que creo que era un error, sino aprender a pelear junto a ella.

Una vez leí que somos responsables en un noventa por cien de lo que nos pase. Siempre lo había sospechado, pero alejaba la idea porque realmente era más fácil dejar mi vida en manos de la suerte, del universo, o de Dios…en vez de asumir tan gran responsabilidad.

Estoy aprendiendo a quererme, a escucharme, a interiorizar, a regalarme descanso, atención y respeto.

Tengo un nuevo diálogo interior, un nuevo lenguaje, donde no tienen cabida frases como: No puedo; No lo voy a conseguir; soy un pato; qué imbécil…etc y esa sarta de negativas y crueles frases que me he dedicaba tantas veces….

Ese montón de pensamientos negativos, que pasivamente daban vueltas en mi cabeza y lo peor, que se acaban haciendo realidad. Un día alguien, (que se llamaba Marta), me dijo que probara a pensar en cosas positivas, “¡mira que sí se hacen realidad! no tienes nada que perder y tantas cosas por ganar”, y comprobé que era verdad.

Ahora tengo muy presente que yo soy quien gobierna mi vida,  en mis manos está mi presente y mi futuro.

Te aconsejo que lo pruebes, verás cómo funciona.” LOLA NUÑEZ, Madrid

 

Un pensamiento sobre “LAS OPINIONES DE MIS CLIENTES

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